“No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí”
Juan 14:1
1. Experiencias personales
Patricia: En un día como cualquier otro era muy tarde, después de haber trabajado todo el día estaba muy cansada. Mi bebé de un año en su cuna lloraba sin cesar, había terminado de lavar los platos de la merienda ya casi dispuesta a descansar pero con los sollozos de mi bebé era imposible. Tenía los pies hinchados y adoloridos de haber estado en pie casi todo el día, por lo mismo mi cintura también me dolía. Mi pequeña hija al parecer estaba bien, no estaba enferma con fiebre, había tomado su último biberón, tenía un pañal limpio. En aquella ocasión yo estaba exhausta solo quería recostarme y caer en un profundo sueño. Las lágrimas de impotencia comenzaron a rodar por mis mejillas y solo pude exclamar: "Dios estoy exhausta, tranquiliza a mi bebé para que podamos descansar".
María: Era fin de mes y la despensa estaba casi completamente vacía, por un error en la nómina de la empresa me informaron que el pago tardaría dos días más de lo acostumbrado. Revisé el refrigerador casi vacío, un par de tomates y tres limones. La despensa no lucia mejor que esto. Mi hijo de la secundaria necesitaba zapatos y un par de libretas para la escuela. Al ver el dinero que tenía en mi monedero me di cuenta que era justo lo necesario para los camiones del siguiente día. Me preocupé por la incapacidad de proveer para mi familia de lo que en ese momento necesitábamos.
Karyna: Emocionalmente me encuentro devastada ha sido mucho lo que he tolerado, no entiendo por que mi esposo es distante y ajeno a nuestra familia. Lentamente y día a día estoy cayendo en una depresión de la cual no tengo fuerzas para salir. Lo que antes me entusiasmaba ya no interesaba en lo más mínimo. A veces me da por llorar, en ocasiones no tengo la fuerza para levantarme de mi cama, he llegado a pensar en que mi vida no vale nada, tengo 20 kilos arriba de mi peso, y aún así a veces no paro de comer especialmente pastelillos y cosas dulces. En ocasiones salgo de compras y esto me levanta un poco el ánimo y me distrae, pero al volver a casa vuelvo a lo mismo. Mis hijos me animan pero siento que no puedo sola con esto. Mi esposo vive con nosotros pero es como si no estuviera, provee de lo necesario para vivir pero siento que mis hijos y yo somos como unos muebles más en casa, me siento muy sola.
2. Ejercicio
Después de haber leído las experiencias de estas mujeres, ¿qué reconoces en ellas? Marca todas las que crees que apliquen.
Consuelo | Temor | Angustia | Desesperación |
Tristeza | Cansancio | Abatimiento | Falta de autoestima |
Desesperanza | Compromiso | Rechazo | Autocompasión |
Dolor físico | Preocupación | Intolerancia | Irritabilidad |
Enojo | Ira | Falta de control | Incertidumbre |
Decepción | Valentía | Sociego | Impotencia |
Previsión | Aceptación | Paz | Soledad |
3. Meditación Bíblica
¿Por cuánto tiempo has sido mamá cabeza de familia?
¿En este tiempo has experimentado sentimientos como los anteriores? ¿Cuáles?
Recuerdas alguna situación que en especial haya sido crítica ¿Cuál fue?
Ciertamente tu situación personal junto con todas las emociones y sentimientos que has experimentado no son ajenas para Dios. Dios ha estado contigo a cada momento y con dulces palabras de amor y de una total empatía por ti y tus hijos te dice las mismas palabras que Jesús dijo a sus discípulos justo antes de ser aprendido para ser martirizado y crucificado por amor a ti y a tu familia.
Leamos en grupo Juan 14:1, 15-27
1. Juan 14:1 es un imperativo, es decir un mandato, casi una orden, escríbela a continuación
2. ¿Crees amar a Dios? v. 15 ¿Cuál es la consecuencia de amar a Dios?
3. ¿Habías pensado que cada vez que sirves a tus hijos o que haces algo para ellos como trabajar para mantenerlos, hacerles de comer, limpiar tu casa, jugar y convivir con ellos, hacer la tarea con ellos, llevarlos a la escuela, etc., estas obedeciendo primeramente a Dios?
4. ¿Qué le pide Jesús al Padre? v. 16
5. ¿Qué cualidades tiene el Espíritu Santo? v.17, 26
En griego la palabra Consolador es Parakletos que proviene de:
Para: preposición que significa a lo largo de, con, junto a.
Kaleo: el verbo llamar o invitar.
Parakletos: aquel llamado o invitado a caminar junto a ti o contigo.
6. Si obedeces los mandamientos de Dios ¿cómo reacciona Dios? v. 21, 23
Jesús nos promete al Espíritu Santo y también su... v.27
La paz que Jesús promete no es una ausencia de conflictos y problemas, es una tranquilidad interna de la persona a pesar de las circunstancias. De manera reiterativa Jesús vuelve a decirnos en el verso 27:“No se angustien ni se acobarden.” NVI “No se turbe su corazón ni tenga miedo.” VRV 1960
4. Oración
Dar gracias por el Espíritu Santo, y pedir por tener la paz que necesitamos, no tener temor, y aprender a confiar en Dios.
5. Para la semana
Ora frases cortas cada día en todo momento y lugar: “Yo no estoy sola, tu estas conmigo.”“No me voy a angustiar, yo decido confiar en Jesús”“Dios ayúdame a sentir tu paz”
