Señor Todopoderoso.”
Isaías 54:5ª
1. Experiencias personales
Las mujeres fuimos hechas y programadas por Dios con una capacidad especial de experimentar emociones y sentimientos profundos, en nuestro interior hay anhelos, sueños, y deseos innatos puestos por él. Uno de los mayores anhelos para nosotras es el de conocer a un hombre, nuestro príncipe azul, enamorarnos de él, casarnos, y poder procrear a nuestros hijos. Cuando por razones de infidelidad de tu conyugue este sueño se ve truncado y frustrado con frecuencia experimentamos un dolor físico, mental y emocional muy intenso. Sufrimos profundamente cuando nuestro esposo fue infiel y cuando nuestras expectativas de permanecer al lado del hombre del cual nos enamoramos no se cumplen. Nuestra autoestima se puede ver seriamente afectada y nuestra percepción de la realidad se ve erróneamente alterada. Podemos sentirnos tremendamente desdichadas e infelices y nuestros objetivos en la vida pueden perder su propósito. La baja autoestima puede limitarnos en todas las áreas de nuestra vida, por ejemplo en nuestro desarrollo laboral y profesional o en nuestro papel como mamás. El amor de un hombre en tu vida tiene el sorprendente poder de afirmarte o de destruirte si así tu lo permites, pero solo el amor de Dios a través de Jesús tiene del poder de siempre transformarte.
2. Ejercicio
La lección pasada vimos el adulterio desde la perspectiva de Dios, en esta lección veremos lo que a ti como esposa te corresponde hacer una vez que esto tan doloroso te ha sucedido. No se trata de una metodología a seguir, sino más bien de consejos prácticos que te ayudaran a salir de la crisis emocional en la que cualquier ser humano se podría encontrar dadas estas circunstancias. Estos consejos también pueden servir para la persona que desee dar apoyo a alguien que ha sufrido esta experiencia.
- Reconoce que estas atravesando por una crisis. Esta crisis es lo que algunos especialista denominan como duelo y es muy similar al proceso que se da cuando alguien ha perdido a un ser amado. Te sientes muy dolida, muy triste, y pareciera que el mundo y la vida han perdido sentido. La depresión y la falta de ánimo para salir adelante son tus constantes compañeras. También puedes experimentar mucho enojo y amargura. Puede que evadas tu realidad diciendo frases como “esto no me puede estar pasando a mí”. Puede que llores todo el día, que no te de hambre, ni sueño, o que por el contrario duermas todo el día. Si el período de crisis se prolonga te puedes enfermar seriamente. Estas son solo algunas sugerencias de que hacer durante este período:
• No te quedes sola por períodos largos de tiempo.
• No tomes decisiones respecto al futuro de tu matrimonio durante este período de crisis.
• Busca a una o dos compañeras para que constantemente estén orando por ti; para que recibas consuelo y apoyo.
• Cuéntales a tus compañeras los pensamientos de venganza que pudieran venir por tu mente, ellas deben escucharte y hacerte ver de las consecuencias de cada uno de ellos. Estos pudieran incluir el causarle algún daño físico a tu esposo o a alguien más.
• Procura comer aunque no te de hambre. - Tú decides cuanto tiempo durará la crisis. Un tiempo razonable es de tres a seis meses. Si ya ha pasado más de un año y no ves mejoría alguna debes buscar ayuda profesional.
- En la primera oportunidad visita a tu ginecólogo para que te indique las pruebas a las que te has se someter para descartar que tu esposo te haya contagiado de alguna enfermedad de transmisión sexual tal como Sida, Herpes, Clamidia, Hepatitis, Virus de papiloma, etc.
- Por ningún motivo vuelvas a reconciliarte con tu esposo mientras él no este consiente de su mal proceder y del daño que le ha causado a tu corazón y al matrimonio. Solo si tu esposo ha concluido definitivamente su relación adultera y el esta completamente arrepentido y decidido a no tener más aventuras extramaritales, podrás considerar la reconciliación. También el deberá visitar al médico y someterse a las pruebas de laboratorio que se requieran. Si ambos desean continuar con su matrimonio deberán acudir a consejería matrimonial para que les ayuden en este proceso.
- Si tu esposo es de los que quiere seguir contigo y con su relación adultera, es a ti a la que le corresponde ponerle los limites necesarios a la relación, y aunque te duela mucho no permitirás bajo ninguna circunstancia que este contigo y con alguien más.
- Si tu esposo ha decidido dejarte para irse a vivir con alguien más, no eres tú la indicada para impedírselo. Este asunto ha salido de tus manos, no le ruegues, no negocies con él, no trates de retenerlo a tu lado. Déjalo que se marche y encomienda su vida a Dios para que él sea el que se encargue de todo.
- Si tu esposo ya se fue, a ti solo te queda seguir con tu vida, con tu propio duelo y proceso de sanidad. No vivas con la expectativa de que quizá se arrepienta y deje la otra relación para que regrese a tu lado. La realidad es que algunos hombres vuelven después de un tiempo, pero muchos otros nunca lo hacen. No guardes en tu corazón esperanzas vanas que solo hacen que se te pase la vida esperando a alguien que ya hizo su vida con otra mujer y que ya te hizo suficiente daño. Toma el control de tus propias decisiones y decide tu como mujer hacer tu vida sin tu esposo.
- Puedes leer el libro del Dr. James Dobson titulado “El amor debe ser firme” el cual te dará varios ejemplos y consejos prácticos de que hacer cuando uno de los conyugues ha sido infiel. Cada caso es diferente y cada uno requiere asesoría personal pero lo más importante es saber que Dios esta contigo apoyándote.
- Busca apoyo y asesoría dentro de tu comunidad de fe.
Estas fueron solo algunas recomendaciones acerca de lo que debes hacer. A continuación hay un par de cosas que NO debieras hacer:
- No busques ni des lugar a algún encuentro con la mujer con la que anda tu esposo ya que es muy probable que muy pocas cosas positivas obtengas de este. Ella sabe y tiene mucha más información de ti y de tu familia que tú de ella. Esto solo agregaría más dolor al que ya tienes.
- No pienses que un clavo saca otro clavo. Mientras tú no estés sana en tu corazón y mientras la situación legal con tu esposo no quede definida, este no será el mejor momento para entablar una relación con alguien más.
- No busques la sanidad y la paz de tu alma en alguien más que no sea Dios. El es el único que te puede proveer de lo que necesitas.
3. Meditación Bíblica
Isaías 54:4-10
Esta es un promesa de restauración para el pueblo de Israel quienes es ese momento estaban pasando por una crisis importante. A continuación haz una lista de los atributos y características que observas de Dios en este pasaje y de las características de la atribulada nación de Israel.
Dios:
Israel:
Al igual que el pueblo de Israel nosotras podemos encontrar restauración en un Dios de amor que nos promete paz y esperanza en medio de las crisis y de las situaciones difíciles de nuestras vidas.
4. Oración
Orar por las compañeras de proceso de duelo que cada mujer en crisis debiera tener. Por recibir de Dios la fortaleza necesaria para afrontar la crisis y sobreponerse a esta. Por que cada mujer después de una ruptura matrimonial encuentre en Dios y en la iglesia el apoyo y el consejo oportuno.
5. Para la semana
