Mírate como Dios te mira, ámate como Dios te ama

Porque tanto te ha amado Dios que te dio a su único hijo, Jesucristo,
para que cuando creas en él ya no te conformes
con cualquier estilo de vida, sino que logres
la plenitud de la vida en la tierra y una
morada eterna en el cielo.”
Juan 3:16 (parafraseado por la autora)

1. Experiencias personales

A veces me cuesta trabajo aceptar que soy una mujer de casi 50 años de edad. Cuando cumplí cuarenta años me percate acerca de cambios importantes en mi metabolismo, ahora es más lento y tardo mucho más tiempo en bajar de peso. Lucho constantemente con un poco de sobrepeso que la misma edad y mi falta de consistencia en una dieta sana me han ocasionado. Disfruto mucho comer de todo, desde verduras hasta postres o pastas, a mi todo me gusta. Rara vez hago ejercicio ya que no soy disciplinada ni constante y ni tengo tiempo, aunque si quisiera verme un poco mejor en mi apariencia física. A veces veo a mis amigas y pienso que muchas de ellas están en mejor figura que yo, y esto me ocasiona un poco de estrés aunque cuando no pienso en ello me siento bastante bien. Mi mayor lucha no es tanto mi aspecto físico sino las preocupaciones que siempre tengo debido a que tengo dos hijos adolescentes que mantener y que apoyar. A veces me preocupo tanto por mis hijos que esto si me ha afectado sobre todo que a veces me dan fuertes dolores estomacales debido a la colitis y yo se que es de nervios. Hace tantos años que estoy sin mi esposo que ya no recuerdo lo que es el contacto físico y emocional cercano de otros seres que no sean mis hijos o mi gato. Rebeca

2. Ejercicio
Leer y meditar en el siguiente decálogo bajo la siguiente premisa:

Tú eres la responsable de tomar las decisiones necesarias para tener una vida más plena y satisfactoria. La más importantes es la de acudir a Dios para conocer lo que piensa de ti. La segunda decisión más importante es la de creerle.


1. Dios piensa que eres hermosa, tanto por dentro como por fuera porque tú eres creación suya.

2. Dios te hizo única, diferente a cualquier otro ser humano, eres especial. Por esto nunca debes compararte con nadie.

3. Dios ha puesto en ti dones y habilidades, solo tienes que descubrirlos.

4. Dios cree en ti, ve tus problemas como oportunidades para que seas mejor cada día.

5. Dios te ama, te perdona y te acepta como eres.

6. Cualquier rechazo o desplante que hayas sufrido de alguien, cualquier comentario negativo hacia tu persona, puede ser en el fondo un problema de la otra persona. Analiza si hay algo en ti que debas cambiar, de lo contrario no debieras vivir resentida por lo que los demás piensen de ti.

7. Dios tiene un futuro mejor y más excelente para ti.

8. Dios planeó nuestro metabolismo, nadie se escapa a los cambios que el transcurrir del tiempo ocasiona. Por lo tanto, no añores tus años pasados. Ninguna mujer después de haber parido hijos vuelve a su figura de antes por más dietas y ejercicio que hagas. Las caderas se ensanchan, el busto se cae, la celulitis, las varices, las estrías, y la flacidez abdominal surgen. Con el tiempo también las manchas en la piel, las canas, las arrugas, y muchas capacidades van menguando.

9. Cada día haz lo que este en tus manos hacer para lucir mejor y despreocúpate del resto.

10. Eres responsable delante de Dios de cuidar por tu salud física, emocional y espiritual.

3. Meditación Bíblica

Leer Juan 1:1-14

1. ¿Quién es la figura principal del texto?

2. ¿Qué atributos de Jesús observas en la lectura?

3. ¿Qué significa para ti el verso 4 donde se menciona que en Jesús esta la vida y la luz?

4. ¿Qué áreas de tu vida te parecen tan oscuras y tan tristes que crees que necesitan ser alumbradas por Jesús?

5. Según el verso 10 y 14 ¿En dónde habitó Jesús?

6. ¿Qué importancia tiene para ti el hecho de que Dios mismo haya habitado en el mundo y entre nosotros?

7. ¿Te consideras una hija de Dios tal como lo menciona el verso 12?
¿Cómo crees que vive una hija de Dios?

4. Oración

Orar para que el Espíritu Santo nos ayude a vernos como Dios nos ve y para que cambie cualquier concepto erróneo que tengamos de nosotras mismas. Pedir fe para que le creamos.

5. Para la semana

Meditar en Juan 1:1-14, 3:16 y repesar los diez puntos discutidos en la reunión personalizando cada uno. Por ejemplo: “Dios piensa que soy hermosa tanto por fuera como por dentro porque soy creación suya. Dios me hizo única….”