Rumbo a cuatro años de ministerio

Hace casi cuatro años que Ministerios Eunice surgió como un proyecto de mujeres para las mujeres. Nuestro comienzo no fue una gran planeación ministerial de una organización. No tuvimos una logística ni un plan de acción para crecer o para multiplicarnos, simplemente éramos un grupo de mamás con la necesidad de buscar a Dios y encontrar sus bendiciones continuamente en ferviente oración.

Durante éste tiempo hemos gozado de la inmensa bendición de tenernos las unas a las otras. Hemos creado una hermosa confraternidad de mujeres, nuestros hijos e hijas están creciendo como si fueran primos y primas. Hemos encontrado una familia con la cual nos identificamos y contamos. Nos ayudamos mutuamente. Algunos fines de semana convivimos y por las tardes, mientras nuestros hijos juegan, nosotras estudiamos y platicamos. Cuando alguna atraviesa por una necesidad ahí estamos, nos hacemos presentes: una llamada telefónica, oración, acompañamiento, amistad.

Es frecuente recibir correos de mamás que viven en otros lugares geográficos. Me cuentan sus historias, las cuales siempre llevo en oración a Dios, les agradezco su confianza. Mi mensaje para ustedes es que no están solas, en espíritu nosotras en Monterrey estamos con ustedes. Sin embargo, las invito –y aún con un gran énfasis- exhorto a que se den la oportunidad de crear ustedes mismas su propia comunidad ahí en donde viven. Que más me gustaría que poderlas conocer a cada una en persona e invitarlas al tiempo y espacio que compartimos nosotras acá, pero mientras eso sucede de seguro que tú conoces a más mamás que son cabeza de familia y que están necesitando crear comunidad. Pueden iniciar la suya, no esperen más tiempo.

Me sorprende la versatilidad que tenemos entre nosotras. Algunas somos muy jóvenes y otras no tanto, unas profesionistas activas en el mercado laboral otras se dedican sólo a ser amas de casa y muchas más somos ambas. A su vez, cada una pertenecemos a tradiciones cristianas de fe diferentes, o habrá algunas que debido a su propio caminar de búsqueda espiritual por el momento no asisten ni pertenecen a alguna en particular. Lo que quiero comunicarles con esto es que la versatilidad está bien con nosotras ya que lo que tenemos en común es a Jesús como nuestro guía, es en él en quien confiamos y a quien pedimos que siempre nos ayude. ¿Por qué entonces habríamos de ver nuestras diferencias si somos mujeres que en muchos aspectos nos identificamos tanto? Qué más da si una alza las manos al orar o la otra se inca a implorar; Dios nos escucha a todas.

Otro aspecto que tenemos en común son las Escrituras, como verán cada lección que estudiamos contiene pasajes de la Biblia la cual es un libro que nos revela a Jesús al cual queremos seguir y servir. Las Escrituras contienen todo lo necesario para nuestra salvación en Jesús. Cuando las leemos tratamos de acercarnos al texto con nuestro corazón de mujeres. Tristemente a lo largo de la historia las Escrituras no han estado siempre a la disposición de las personas comunes y corrientes como nosotras. Eso ya ha cambiado y ahora tenemos la inmensa dicha de contar con muchas traducciones y versiones de la misma lo cual hace que nuestra comprensión del texto se enriquezca. Como nunca antes las mujeres como nosotras podemos tener acceso a leer y a interpretarlas tomando en cuenta aspectos como el contexto social de aquellos tiempos para tampoco caer en aberraciones con nuestra interpretación o con nuestras prácticas. Ya que nadie en estos días querría cortarse una mano ni sacarse un ojo cada vez que cometemos una falla o un pecado tan sólo porque hay un verso que dice si tu ojo o tu mano te son ocasión de pecar pues hay que sacarlo o cortarlo.

Dios nos sigue llamando como mujeres mamás cabeza de familia a ser mujeres integras que responden al gran llamado de Dios al ministerio de la maternidad monoparental con gran entusiasmo y alegría. El material que aquí publicamos ha sido usado por mujeres en diferentes lugares. En especial quedé muy conmovida cuando hace tiempo supe que algunas mujeres en Chihuahua seguían las lecciones, en particular en Ciudad Juárez donde la violencia de género ha creado tantas pérdidas de vidas humanas de mujeres. He recibido correos de los Estados Unidos y de otras ciudades en México. No hace mucho me informaron que en Centro América, en Nicaragua un grupo de mamás van a estar estudiando estas lecciones. He estado orando en plegarias constantes por todas ustedes.

Y ahora bien, creo que ya ha llegado el tiempo para Ministerios Eunice de darle mayor proyección ya que hay muchas mamás que se pueden beneficiar y que pueden encontrar un momento en medio del trajín demandante de las actividades diarias, un respiro en medio de nuestra carrera. Pedimos de sus oraciones. Cualquier comentario que nos pudiera ayudar a vislumbrar mejor nuestra visión es bienvenido. Este es nuestro ministerio, es de todas nosotras pero sobre todo es de Aquel que nos ama y que nos bendice cada día.

Que la paz de Dios y la gracia de Jesús esté siempre con cada una. Que la presencia del Espíritu Santo acompañe a nuestros hijos e hijas y los dirija por el camino del bien. Amén

Con gran cariño,

Claudia Moreno